La analítica avanzada ha transformado el baloncesto en la Liga Endesa, permitiendo un análisis más profundo del juego que nunca antes se había visto. La presencia de entrenadores y cuerpos técnicos en los banquillos, que utilizan dispositivos electrónicos y hojas estadísticas, resalta la importancia de tomar decisiones informadas en tiempo real. Aunque la esencia del baloncesto sigue siendo lo que ocurre en la pista, el conocimiento derivado de la estadística avanzada proporciona una comprensión más completa del juego, haciendo que estas herramientas sean accesibles para todos a través de acb.com.
Un ejemplo de la utilidad de estas métricas se puede observar en el partido inaugural de la temporada 2026-27, donde La Laguna Tenerife anotó 80 puntos, mientras que el Valencia Basket alcanzó los 100. A pesar de los 20 puntos de diferencia, la clave radica en las posesiones: el equipo canario jugó 19 posesiones menos, logrando así 0,02 puntos más por cada posesión. Esto demuestra que un juego más rápido no necesariamente implica mayor efectividad.
Entre las métricas avanzadas, el ritmo es fundamental, ya que estima el número de posesiones utilizadas por un equipo o jugador en cada encuentro, constituyendo la base de muchas de las métricas. La Eficiencia Ofensiva, o ‘offensive rating’, se refiere a la cantidad de puntos que un equipo anota cada 100 posesiones, mientras que la Eficiencia Defensiva, o ‘defensive rating’, mide los puntos recibidos por cada 100 posesiones. Un menor valor en este último indica una defensa más sólida.
El Ratio Neta, que se obtiene restando la Eficiencia Defensiva de la Eficiencia Ofensiva, ofrece una visión del impacto neto en el juego. Valores positivos reflejan una superioridad sobre el rival. Además, existen métricas específicas como Puntos por Tiro Libre, Puntos por Tiro de 2 y Puntos por Triple, que permiten evaluar la capacidad de un equipo para convertir tiros en diferentes situaciones. Estas métricas se combinan en el Puntos por Tiro, que unifica todas las cifras en una sola.
La Eficiencia de Tiro de Campo, que ajusta el acierto en tiros de dos y tres puntos, y el Porcentaje de Tiro Real, que incluye todas las variables de tiro en un solo porcentaje, son esenciales para valorar la productividad de los equipos. Por otro lado, el Ratio de Triples refleja la proporción de intentos de tres en comparación con el total de tiros, ofreciendo una perspectiva sobre el perfil ofensivo de los equipos y jugadores.
Dean Oliver, reconocido ingeniero de datos y entrenador, identificó en su obra ‘Basketball on Paper’ los cuatro factores que determinan el éxito en el baloncesto: los tiros de campo (40%), las pérdidas de balón (25%), los rebotes (20%) y los tiros libres (15%). Cada uno de estos elementos tiene un peso específico en el resultado final, siendo la Eficiencia de Tiro de Campo crucial para el éxito ofensivo, mientras que las pérdidas de balón representan oportunidades desaprovechadas tanto para el equipo como para el rival.
Los rebotes son fundamentales en ambas áreas, ya que permiten conseguir segundas oportunidades y limitar las del oponente, siendo expresados a través del Rebote Ofensivo Porcentual. Por último, la capacidad de generar y convertir tiros libres, reflejada en la Ratio de Tiros Libres, puede ser decisiva en partidos reñidos. Según la fórmula de Oliver, el equipo que maximiza su puntuación en estos cuatro factores tiende a tener un rendimiento superior en el juego.
Además del Porcentaje de Pérdidas, existen otras métricas que ayudan a contextualizar el cuidado que un equipo tiene sobre el balón y cómo penaliza a su oponente, proporcionando un análisis más detallado y preciso del rendimiento de los equipos en la competición.
Foto: @ACB





















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