Héctor Álvarez ha transformado la frustración del Mundial de Montreal en un oro en el Campeonato de Europa Sub23, reforzando su imagen como un ciclista polivalente. Apenas una semana después de haber obtenido la plata en la prueba en línea y el bronce en la contrarreloj a nivel mundial, el ciclista español se ha coronado en Liubliana tras una actuación impresionante, donde demostró una mezcla de fortaleza, valentía e inteligencia táctica. Álvarez se destacó al atacar desde una larga distancia, resistió los embates de los mejores escaladores sub23 de Europa y utilizó su excepcional capacidad rodadora para llegar a la meta en solitario.
La carrera masculina del Campeonato de Europa presentó un duro recorrido compuesto por 141,8 kilómetros y un desnivel de 2.190 metros, incluyendo tres vueltas a un circuito en Šenčur y la desafiante subida a Možjanca, que tiene 2,1 kilómetros con una pendiente media del 10,2%. Fue en esta ascensión donde comenzó a forjarse la victoria de Álvarez, que optó por atacar a falta de dos vueltas para terminar, escapándose en solitario. El ciclista español alcanzó la cima de Možjanca en cabeza y realizó un descenso espectacular que le permitió abrir una ventaja de más de 20 segundos sobre el grupo de favoritos.
No obstante, Álvarez no se conformó con su ventaja inicial y continuó con su estrategia ofensiva al afrontar nuevamente Možjanca. En esta ocasión, los escaladores más destacados de la prueba, que incluían al belga Niels Driesen, el polaco Jan Jackowiak y el alemán Max Bock, reaccionaron para alcanzarlo justo al coronar la subida. Sin embargo, el español aún tenía un as bajo la manga. Justo después de ser alcanzado, lanzó otro ataque que sorprendió a sus rivales, quienes momentáneamente le dejaron en la última posición del cuarteto.
Con gran astucia, Álvarez evaluó la situación mientras observaba cómo sus oponentes gestionaban el descenso. Cuando Jackowiak logró abrir una pequeña brecha, el español aceleró con gran fuerza, alcanzó al polaco y realizó un ataque decisivo. A partir de ese momento, se lanzó en solitario hacia la meta, convirtiendo los kilómetros restantes en una demostración de su potencia y habilidad. Finalmente, cruzó la línea de meta en Šenčur con un tiempo de 3:02:22, logrando una ventaja de 20 segundos sobre Jan Jackowiak, quien se adjudicó la plata. Niels Driesen completó el podio a 32 segundos, mientras que Max Bock finalizó cuarto a 37 segundos y el italiano Mattia Negrente, vencedor del esprint del segundo grupo, cerró las cinco primeras posiciones a 49 segundos del español.
Otros miembros de la Selección Española también participaron con distintos resultados; Eñaut Urkaregi ocupó la 17ª posición a 2:08 de su compañero, Javier Cubillas terminó 39º a 5:41 y Vicent Zaragoza fue 49º a 5:48. En la prueba femenina, Paula Ostiz logró un meritorio octavo puesto, mostrando su capacidad competitiva entre las mejores del continente en su primer año en la categoría. La carrera, que abarcó 88 kilómetros y cuatro vueltas al circuito de Šenčur, tuvo momentos decisivos en la subida a Možjanca, donde la neerlandesa Megan Arens y la suiza Mara Winter lograron abrir diferencias. A pesar de la fuerte persecución por parte de un grupo en el que se encontraba Ostiz, las cuatro corredoras en cabeza mantuvieron su ventaja para disputar las medallas. La victoria se decidió en un ajustado esprint, en el que Mara Winter se llevó el oro, seguida de Nienke Vinke con la plata y Viktória Chladoňová con el bronce. Paula Ostiz llegó a 24 segundos de las líderes y demostró su talento al terminar en una destacada octava posición, mientras que otros representantes españolas también lograron posiciones importantes, aunque algunas no pudieron concluir la prueba.
Foto: Real Federación Española de Ciclismo
Fuente: Real Federación Española de Ciclismo.





















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